Intelectuales, artistas y activistas sociales y políticos de 12
países de Europa y América Latina, que coordinan y tributan a la red
de redes En Defensa de la Humanidad, concluyeron este último fin de
semana una jornada de intercambios encaminada a concertar acciones
de impacto en la opinión pública.
Entre las prioridades concensuadas por los coordinadores
nacionales de la red figuran la movilización contra las guerras y
expansiones territoriales de los poderes imperiales y la
contribución a la lucha por una democracia participativa de amplia
base popular, respetuosa e incluyente de las diversidades, que
amplíe los espacios políticos de acuerdo con las visiones y
prácticas culturales diferentes y garantice condiciones de justicia,
paz, autodeterminación e independencia de todos los pueblos.
Para lograr esos objetivos, la venezolana Carmen Bohórquez,
coordinadora de la red, aseguró en la sesión de clausura que cada
capítulo nacional ha dado pruebas, a lo largo de casi una década, de
su capacidad de convocatoria.
En el orden puntual, los asistentes al taller manifestaron su
interés por trabajar a favor de que se respete la dignidad, la
justicia, la democracia, la soberanía y la inteligencia del pueblo
haitiano, capaz de conducir la primera gesta contra la expansión
genocida con la que se fundó el sistema capitalista, y de propiciar
condiciones que garanticen una paz verdadera para el pueblo
colombiano, asolado por la violencia.
También, en el caso de América Latina y el Caribe, llamaron la
atención acerca de las nuevas coyunturas políticas, caracterizadas
por el establecimiento de UNASUR, los avances del ALBA y la próxima
proclamación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del
Caribe (CELAC).
Entre los participantes en el cónclave figuraron el laureado
poeta peruano Hildebrando Pérez, el comunicador boliviano Hugo
Móldiz, el notable cantautor uruguayo Daniel Viglietti, su colega
paraguayo Ricardo Flecha, el profesor y ensayista francés Salim
Lamrani, los poetas Alex Pausides (Cuba) y Fernando Rendón
(Colombia) y la activista brasileña Marilia Guimaraes.