Pobladores serbios del norte de Kosovo persistirán con las
barricadas en los puestos de control fronterizos hasta solucionarse
el conflicto con la administración albano-kosovar por el bloqueo a
las mercaderías, corroboró este lunes un funcionario de Serbia.
El problema de los pasos administrativos entre ambos países debe
resolverse mediante el diálogo y en ningún caso aplicar la fuerza,
afirmó el ministro para Kosovo, Goran Bogdanovic, tras advertir que
los parapetos continuarán en las carreteras hasta hallarse una
salida negociada, reporta Prensa Latina.
Al reunirse este fin de semana con representantes de la comunidad
serbia en los enclaves del norte de Kosovo donde constituyen
mayoría-, el enviado de Belgrado instó a la paz y a la calma en los
puestos de control aduaneros de Jarinje y Brnjak, focos de recientes
escaramuzas en la frontera común y de protestas pacíficas de los
pobladores serbios.
Las tensiones subieron de tono después que el gobierno albano-kosovar
deplegó a fines de julio fuerzas especiales en la línea
administrativa con Serbia para bloquear el paso de mercaderías, en
un boicot comercial, según las autoridades de Belgrado.
Hago un llamado a todos a abstenerse a medidas unilaterales y a
propiciar el diálogo, insistió Bogdanovic, quien viajó este domingo
a las localidades del norte de Kosovo en compañía del jefe del
equipo negociador con Pristina, Borislav Stefanovi .
Mientras ocurrían las negociaciones a puerta cerrada, medios
informativos notificaron la llegada de cargamentos de alimentos a
las localidades de Kosovska Mitrovica, Leposavi y Le íak,
procedentes de Serbia.
El ministro de Agricultura, Dusan Petrovic, confirmó el envío de
alimentos y otros suministros de la reserva estatal a las
poblaciones del norte de Kosovo, que sufren el bloqueo hace dos
semanas, como medida unilateral de Pristina.
Declaró que el Estado serbio no permitirá que los residentes en
el norte queden sin pan, leche, aceite y otros alimentos de primera
necesidad, a fin de evitar una catástrofe humanitaria.
Entrevistado al calor del conflicto aduanero, el primer ministro
Boris Tadic advirtió que su país no es responsable de la crisis
artificial creada por Pristina y condicionó el retorno al diálogo a
la restitución de la normalidad en los puestos fronterizos.
Los efectivos de la misión militar de la OTAN en Kosovo (KFOR)
participan junto con la policía albano-kosovar en el desbloqueo de
las carreteras, tomadas bajo protesta por los residentes serbios,
informaron la agencia de noticias Tanjug y el portal digital B92.
El alcalde de Zve an, Slavisa Risti, exigió a la KFOR, en nombre
de los serbios, retornar a sus actividades contempladas en el
mandato definido por la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de
la ONU, que reforzó el control de la OTAN en Kosovo, desde 1999.