El Centro Nacional de Desastres de Filipinas informó que la cifra
de muertos por la tomenta Nook Ten llegó a 57, mientras más de 900
mil personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares.
La tormenta, con vientos moderados pero una fuerte intensidad de
lluvias provocó inundaciones y arrasó cultivos en el norte del
archipiélago filipino, región que atravesó en tres días, reporta
Prensa Latina.
Según datos preliminares, las autoridades calculan que las
pérdidas superan los 40 millones de dólares, incluidos los daños a
la infraestructura y las a reas sembradas.