Bajo el lema "La gente antes que los beneficios", las protestas
tuvieron lugar en Tel Aviv, Haifa, Jerusalén, Beersheba y otras seis
ciudades del país, en lo que se conoce como la revuelta de las
clases medias. Los manifestantes exigieron un cambio radical en las
políticas sociales y económicas del Ejecutivo, e incluso un relevo
del Primer Ministro.
"Los servicios sociales no son un lujo", exigía una de las
pancartas.
Además, a la marcha se unieron por primera vez ciudadanos
árabe-israelíes con consignas contra la ocupación militar de
Cisjordania y a favor de la solución de dos Estados.
También marcharon los médicos ante la creciente precariedad de la
sanidad pública, indicó PL.