La situación del trabajo cultural comunitario y su contribución
al desarrollo de la sociedad cubana fue debatido por los diputados
de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, en la sesión de ayer a la que
asistieron Abel Prieto, ministro de Cultura; Miguel Barnet,
presidente de la UNEAC; Danilo Sirio, presidente del ICRT; Alexis
Seijó, presidente del Consejo Nacional de Casas de Cultura, entre
otros dirigentes.
Las principales potencialidades y limitaciones del trabajo
cultural comunitario fueron expuestas por Juan Rogelio Rivero,
director de Cultura Comunitaria de la UNEAC, y Omar Felipe Mauri,
miembro de la Comisión. Ambos resaltaron la importancia de estimular
el desarrollo del trabajo en los territorios y propusieron articular
formas de capacitación en los órganos de gobierno municipales y
provinciales.
Mientras, la Doctora Graziella Pogolotti sugirió el estudio y
análisis de la vida en las comunidades y subrayó la necesidad de
reconocer la heterogeneidad de cada uno de nuestros territorios. La
intelectual también manifestó la importancia de darles a las
personas una opción que les haga sentirse útiles y alcanzar
reconocimiento social. "Debemos recuperar el papel activo de la
institución cultural local sobre la base de la sostenibilidad",
expresó más adelante en su intervención.
Por otra parte Félix Ulloa, funcionario del Comité Central del
Partido, destacó que existe una insuficiente comprensión del trabajo
de las Casas de Cultura por parte de directivos y cuadros del país.
Convocó a elevar el número de actividades durante el verano y a
preservar la identidad nacional a través del trabajo comunitario que
—como afirmó— es preservar la Revolución para las futuras
generaciones.