Día de los Mártires

Raquel Marrero Yanes

El 30 de julio de 1957, sorprendidos por esbirros de la tiranía cuando trataban de eludir su cerco de muerte, fueron asesinados en Santiago de Cuba Raúl Pujol Arencibia y Frank País García.

Al decir de Fidel, Frank fue “el más útil, el más extraordinario de nuestros combatientes”.

Este joven de pensamiento y acción valiente tenía, como dijo Raúl en una ocasión, talla de un auténtico dirigente político, la madurez de un luchador avezado, el fogueo combativo de un veterano, la tenacidad de un hombre convencido y la valentía personal de un combatiente de la primera línea.

En homenaje a Frank y a todos los caídos en la lucha contra la tiranía, el Consejo de Ministros, acordó durante una reunión simbólica efectuada en el Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1959, declarar esa fecha como Día de la Rebeldía Nacional, en homenaje a los mártires caídos en aquella ocasión, y la del 30 del propio mes, como Día de los Mártires de la Revolución Cubana.

Por eso cada 30 de julio los cubanos rendimos tributo de forma especial a todos los que dieron sus vidas por la Patria en la última gesta revolucionaria, continuadora de los que se lanzaron al campo de la dignidad en 1868 y 1895.

 

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