Este joven de pensamiento y acción valiente tenía, como dijo Raúl
en una ocasión, talla de un auténtico dirigente político, la madurez
de un luchador avezado, el fogueo combativo de un veterano, la
tenacidad de un hombre convencido y la valentía personal de un
combatiente de la primera línea.
En homenaje a Frank y a todos los caídos en la lucha contra la
tiranía, el Consejo de Ministros, acordó durante una reunión
simbólica efectuada en el Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1959,
declarar esa fecha como Día de la Rebeldía Nacional, en homenaje a
los mártires caídos en aquella ocasión, y la del 30 del propio mes,
como Día de los Mártires de la Revolución Cubana.
Por eso cada 30 de julio los cubanos rendimos tributo de forma
especial a todos los que dieron sus vidas por la Patria en la última
gesta revolucionaria, continuadora de los que se lanzaron al campo
de la dignidad en 1868 y 1895.