El Senado estadounidense mantuvo hoy la incertidumbre al rechazar
una propuesta de los demócratas para elevar el límite de la deuda.
Pese a reinar un ambiente que hacía avizorar un posible acuerdo
luego de semanas de fracasadas negociaciones, los parlamentarios en
una votación de 50 contra 49 impidieron que una propuesta del líder
de la mayoría, el demócrata Harry Reid, siguiera su curso.
La iniciativa no alcanzó los 60 votos necesarios para poner fin
al debate y queda relegada a un segundo plano, mientras prosiguen
negociaciones cerradas entre el Congreso y la Casa Blanca.
Estas pláticas podrían terminar en una votación mañana si se
logra un acuerdo en "asuntos mayores pendientes", según expresó el
presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.
Mientras la Casa Blanca expresó este domingo su disposición a
proseguir las conversaciones por unos días adicionales para elevar
el límite de deuda si los legisladores alcanzan un acuerdo.
Fuentes de las negociaciones plantean que prosiguen el
acercamiento para incluir recortes del déficit que evite un temido
cese de pagos.
El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, planteó que
aun trabajan para un consenso sobre recortes de gastos de tres
billones de dólares, con límites de gastos en los próximos 10 años.
Mientras demora el acuerdo, el mundo mira a Estados Unidos con
aprensión, ansiedad e inquietud, pero también con esperanza, según
describió la situación la directora general del FMI, Christine
Lagarde, en declaraciones a CNN.
Autoridades japonesas, británicas y brasileños alertaron hoy
sobre efectos desastrosos para la economía global si persiste el
desacuerdo entre el gobierno y el Congreso estadounidense.