Una secuencia de combates que se extiende más de una semana dejó
42 muertos y un número indeterminado, pero crecido de heridos, según
informes oficiales circulados aquí.
La agudización de los combates coincide con la posibilidad del
regreso al país del presidente Alí Abdulá Saleh, convaleciente en un
hospital de la vecina Arabia Saudita de las heridas que sufrió en un
ataque a su residencia en junio pasado, reportó Prensa Latina.
Las confrontaciones entre milicianos que fuentes militares
describieron como miembros de Al Qaeda de la Península Arábiga (AQPA)
se enfrentaron a fuerzas del ejército acantonadas en la ciudad de
Dofas y ultimaron a dos coroneles, y cuatro soldados.
El mismo comunicado da cuenta de nueve heridos cuya graduación no
especifica.
Medios hospitalarios dijeron haber asistido a nueve presuntos
miembros de AQPA, cuatro de los cuales murieron y los restantes
están internados bajo custodia militar.
El resto de las víctimas letales y los heridos se registraron en
choques de miembros de tribus meridionales que enfrentaron a los
milicianos islamistas, a creer los reportes de fuentes oficiales.
La zona, enclavada en el Gobernorado (provincia) de Abyan (sur
del país), es escenario desde hace semanas de una ofensiva del
ejército yemenita con apoyo de la aviación estadounidense en virtud
de un acuerdo con el gobierno de este estado.
La virulencia de los combates en el mediodía yemenita se explica
por la importancia de la ciudad portuaria de Adén, la cual domina el
estrecho de Bab el Mandeb, por el que circulan cada día, como
promedio, tres millones de barriles de petróleo.