Más de dos decenas de armas de asalto, incluido un fusil para
francotirador Dragunov, fueron sustraídas de una base militar en
California, informó una agencia federal.
Considerado un asunto de seguridad pública porque las armas
llegaron a las calles, los investigadores del hecho buscan ayuda de
la población, precisa la Agencia para el Alcohol, Tabaco, Armas y
Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
La versión oficial indica que 27 fusiles de asalto AK-47 y un
rifle de francotirador Dragunov fueron robados de un almacén en el
fuerte Irwin, en el condado de San Bernardino, el 15 de julio.
La nota señala que se hicieron algunos arrestos y que uno de los
fusiles fue recuperado.
Voceros de ATF no precisaron el número de detenciones realizadas
y si eran civiles o militares.
El tema del control de armas en el país se disparó tras el
fracaso de la operación Rápido y Furioso que pretendía seguir el
curso del tráfico de armas hacia México y que se fue del control de
las autoridades, advirtió Prensa Latina.