La gira que emprenderá durante los primeros días de agosto por la
región oriental Papo Angarica no será obra de la casualidad: el
veterano percusionista ha querido honrar a los pobladores de una
tierra rica en tradiciones que de manera decantada forman parte del
entorno sonoro que ejercita al frente de la banda Son Yoruba.
Con escala inicial en Bayamo el jueves 4, el periplo comprenderá
un concierto muy especial en El Cobre el viernes 5, mientras que el
sábado 6 animará a los bailadores que se concentren en la pista
Pacho Alonso, de Santiago de Cuba.
De ahí partirá hacia Holguín, donde estarán presentes en las
fiestas populares programadas en ese territorio a mediados de mes.
"En los más de 50 años de vida artística —precisó el maestro a
Granma—, se me ha conocido más como ejecutante folclórico o
director de espectáculos, muchos de los cuales, por cierto, han
representado a nuestro país en diversas partes del mundo. Con mi
propia orquesta pasa lo mismo; la promoción internacional es mayor
que la interna. De ahí que atribuya tanta importancia a estas
presentaciones".
En lo tocante al folclor, aclaró: "Con Son Yoruba hacemos los
géneros fundamentales de la música popular. Pero sucede que en este
tipo de música la influencia de los cantos y toques ancestrales es
decisiva. No todo lleva ni puede llevar batá. Eso no se fuerza. Pero
la africanía en la concepción de nuestra música popular resulta
indiscutible y nosotros nos sentimos orgullosos de ello".
Nacido en el barrio habanero Jesús María pronto hará 70 años,
Angarica siguió los pasos de su padre, el mítico Nicolás Angarica,
rumbero de altura desde sus días matanceros. Entre sus realizaciones
discográficas más significativas se encuentra el álbum Osun Lozun,
grabado por la EGREM y en el que participa otra leyenda, Lázaro Ros.