Los
diputados que integran la Comisión Agroalimentaria coincidieron en
que persisten distorsiones en la implementación practica de la
política de sustitución de importaciones, en lo fundamental frijoles
y arroz.
El informe presentado por Leonardo Martínez López, presidente de
la Comisión, subraya que ello lo originó la insuficiente producción
y entrega al Ministerio de Comercio Interior, lo cual impidió
cumplir lo que se planificó para ofertar a la población en los
mercados locales.
Al ser insuficiente lo que se distribuye de forma normada, el
precio de esos renglones ha alcanzado en los dos últimos años
precios excesivamente altos.
Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de la Agricultura, abundó en
el tema y citó, como ejemplo, lo sucedido en el primer semestre de
este año. Explicó a los diputados, tras darse a conocer la
información de su organismo, que en la etapa 11 rubros incumplieron
sus planes, seis o siete de ellos de gran impacto para la economía y
la sustitución de importaciones: la leche, el frijol y la carne de
cerdo y de vacuno y otras. Esto, por lógica, repercutió
negativamente en la balanza de pago del país.
Este resultado, apuntó, reitera lo que debe ser una lección para
todos: cuando la producción no se estima y se planifica bien, nos
damos cuenta, al cerrar un semestre, de su costoso efecto al erogar
el Estado un dinero adicional para importar alimentos que no estaba
planificado.
Muchos de los incumplidores cometieron errores en la
planificación. Varios diputados intervinieron con ejemplos de sus
bases respectivas sobre lo que representa en la baja producción de
carne de cerdo, de ave, vacunos y otras crianzas, la Resolución
número 9 del 2008 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que
en su artículo 42 impone topes al salario a devengar en escalas que
no dan margen a una vinculación más efectiva a los resultados.
Predominó en el seno de la Comisión el criterio de que esa
distorsión debe ser resuelta cuanto antes, pues hace crónica la
ineficiencia productiva en los sistemas productivos estatales en
indicadores clave como huevos, peso del animal al sacrificarse,
toneladas de pienso por tonelada de carne, incremento de gastos por
uso de medicamentos, pérdidas por muerte y muchos otros.
Los diputados de la propia Comisión Agroalimentaria también
abordaron el incremento de la siembra de caña en puntos cercanos a
la industria y demandaron que el Ministerio del Azúcar sea más
creativo en producir azúcar y derivados y dedicar un área no
comprometida con la zafra para elaborar un "energético fundamental"
para los animales.