Un segundo avión del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la
ONU aterrizó este viernes en la ciudad de Mogadiscio procedente de
Nairobi, capital de Kenya, cargado con alimentos especiales para
niños desnutridos.
Bakool y Baja Shabelle, dos regiones del sur de Somalia,
declaradas por la ONU en estado de hambruna, hacia donde se dirige
la mayor parte de la ayuda humanitaria a través de un puente aéreo
de urgencia abierto por el PMA el pasado miércoles, reporta Prensa
Latina.
La agencia de la ONU tiene concebido enviar 100 toneladas de
alimentos para unos 35 mil niños, de las cuales han llegado aquí 28
toneladas.
También el Programa entrega comida caliente a unas 85 mil
personas en Mogadiscio pese a la inseguridad reinante en esta
capital por el ataque de insurgentes islámicos de Al Shabab.
El primer vuelo cargado de alimentos arribó hoy a Gedo, en la
frontera con Kenia y Etiopía, con cinco toneladas de galletas
energéticas.
Asimismo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)
alertó hoy que un millón 25 mil niños en el Sur de Somalia están en
peligro de muerte por hambre y otros 640 mil sufren malnutrición
severa.
"Los niños del sur de Somalia necesitan desesperadamente nuestra
ayuda. Muchos de ellos ya han muerto y muchos otros están en grave
peligro si no actuamos ahora", aseguró Rozanne Chorlton,
representante de Unicef en Somalia, en una nota emitida en Nairobi.
La próxima semana deberá llegar a esta ciudad un buque cargado
con 410 toneladas de pasta de maíz, soya, leche terapéutica y
alimentos especiales para niños desnutridos, acotó el ente en su
comunicado.
De absolutamente dramáticas calificó la ONU las proporciones de
la crisis de hambruna en Somalia.
En ese país del Cuerno Africano, dijo, ocurren 7,4 muertes
diarias por cada 10 mil personas, siete veces más del índice
requerido para declarar un estado de emergencia.
El cambio climático, la sequía, la inseguridad alimentaria, el
incremento poblacional, la urbanización e incluso las luchas
tribales y por la posesión de los escasos recursos provocan en el
Cuerno Africano trágicos impactos.
A esas calamidades se suma el desmedido aumento de los precios de
los alimentos en el mercado mundial.
Todo ello mantienen en una situación crítica de hambre y sed a 12
millones de personas en cinco países del Cuerno Africano: Somalia,
Kenya, Etiopía, Uganda y Djibuti.