Un
alumno de enseñanza secundaria mantiene una huelga de hambre en la
región chilena de Valparaíso ante el llamado a radicalizar las
manifestaciones frente a la nula respuesta del gobierno a las
demandas estudiantiles.
El joven, el primero en esta demarcación que adopta el ayuno como
medida de presión, considera que la educación en su país no da más,
refiere este viernes Radio Bío-bio, reporta Prensa Latina.
Asegura que la decisión fue personal y que tiene el apoyo de su
familia.
Hace una semana, ocho estudiantes chilenos iniciaron una huelga
de hambre como parte de las movilizaciones del sector en demanda de
una enseñanza pública y de calidad, entre otras reivindicaciones.
Hasta hoy, suman 39 los jóvenes que mantienen esta medida, la
mayoría permanece en el Liceo A131 de Buin (a 50 kilómetros de esta
capital).
Advierten que mantendrán su posición hasta que el Gobierno
responda a sus demandas.
Desde hace varios meses los estudiantes en Chile,
fundamentalmente universitarios y de secundaria, retomaron las
marchas y protestas para exigir a la administración de Sebastián
Piñera una reestructuración de la Educación.
El 30 de junio último protagonizaron una movilización, calificada
de histórica por la pasividad y apoyo de diversos sectores.
Y es que, explican, en esta nación las universidades son
corporaciones sin fines de lucro, sin embargo, obtienen beneficios
tributarios, subsidios y hasta beneficios procedentes de negocios
gracias a ardides ilegales.
Las instituciones públicas fijan elevados precios de matrícula,
lo que obliga a los estudiantes a solicitar créditos, de manera tal
que al graduarse arrastran consigo enormes deudas.
La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad
de Chile, Camila Vallejo, considera que el Estado debe destinar el
1,5 por ciento del Producto Interno Bruto para cubrir las
necesidades de la educación superior, frente al 0,4 por ciento que
invierte en la actualidad.
De igual modo, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime
Gajardo, subraya que las reformas tienen que ser profundas.
En un encuentro con el ministro el miércoles pasado, tras vencer
varios obstáculos y protagonizar acciones de protestas, los
estudiantes entregaron la copia de un plan de acción concreto, con
sus propuestas para mejorar la educación.
Esperarán la respuesta gubernamental solo hasta el 1 de agosto y,
si no es satisfactoria, volverán a una nueva fase de protestas,
advirtieron.