El presidente serbio, Boris Tadic, denunció este viernes que el
reciente conflicto con las autoridades de Kosovo obedeció a una
crisis fabricada con consecuencias imprevisibles y pidió una
investigación profunda de las partes implicadas.
Tadic dijo que la nueva escalada de conflicto podría acabar con
la frágil estabilidad y la paz en Kosovo, cuyo parlamento declaró en
febrero de 2008 la independencia unilateral de esa provincia serbia,
reporta Prensa Latina.
El despliegue de fuerzas especiales en el norte del territorio
con predominio serbio- para bloquear dos cruces fronterizos y frenar
el paso de las mercaderías procedentes de Serbia, acrecentó el
pasado lunes las tensiones entre el gobierno albano-kosovar y
Belgrado.
La presencia de policías kosovares armados y con vehículos
blindados en los puestos de control de Brnjak y Leposavic provocó
fuertes enfrentamientos entre los agentes y pobladores que rechazan
el boicot de Pristina.
Tadic consideró importante investigar la responsabilidad con las
escaramuzas en Jarinje, uno de los límites fronterizos, al insistir
en que se trató de un acto contrario a los intereses de Serbia.
No es del todo imposible que alguien en Pristina lo haya
iniciado, opinó el mandatario tras referirse a una supuesta
implicación de sectores criminales albano-kosovares. Pidió
esclarecer la autoría en los incendios a los controles aduaneros en
los cruces, donde hay clara mayoría serbia, subrayó.
Lo que es inequívoco es que esas personas no vinieron de este
lado de la línea administrativa, es decir, del centro de Serbia,
sino que llegaron del otro lado de la frontera, abundó el
mandatario.
El presidente serbio manifestó también fuertes críticas al
embajador de Estados Unidos en Pristina, Christopher Dell, por sus
declaraciones radicales sobre el conflicto.
Tadic afirmó que sorprende cómo la política en Kosovo está siendo
implementada por el embajador de Estados Unidos, un hecho que hay
que tener en cuenta, aunque no significa que toda la administración
norteamericana esté detrás de tal acción, aclaró.
El papel de todos los involucrados se hará evidente al final de
este proceso, sentenció Tadic, tras lamentar la muerte de un policía
de la etnia albanesa, enviado a los enclaves del norte, en Kosovo y
Metohija, territorios reclamados por Serbia.
Belgrado trasladó esta semana una queja a la ONU, a la Unión
Europea que tiene una misión policial en ese territorio, y al
Comando Sur de la OTAN, a cargo de las tropas aliadas de la KFOR, y
a otros organismos internacionales, según el portal noticioso B92.
El diálogo entre Belgrado y Pristina no tiene otra alternativa,
como no sea la violencia y la guerra para Pristina. Deseamos
continuar con el diálogo, pero para que eso suceda, la situación
debe retornar al estado anterior, aseveró Tadic.