Una concentración para presionar al gobierno militar egipcio se
registró este viernes en la céntrica Plaza Tahrir en demanda de
juicios sumarios para los personeros del gobierno del expresidente
Hosni Mubarak.
El reinicio de las protestas estaba en el horizonte desde hace
dos semanas, cuando cientos de personas volvieron a reunirse en el
céntrico espacio capitalino y amenazaron con marchar si las
autoridades de transición persisten en su tibieza en juzgar a los
acusados de corrupción y de delitos de lesa humanidad durante la era
Mubarak, informó Prensa Latina.
De inicio, el Consejo Supremo Militar prohibió las
manifestaciones, pero horas después retrocedió, previa advertencia
de que no permitiría daños a la propiedad pública o privada.
En paralelo, el primer ministro Issam Charaf, anunció el retiro
de 669 altos oficiales de la policía, anunció que los juicios a los
acusados de corrupción y abusos serán a puertas abiertas y la
posposición de las elecciones legislativas para septiembre u
octubre, a petición de los partidos políticos.
A mediados de esta semana, el gobierno militar de transición
anunció asimismo que el juicio contra el expresidente Mubarak y su
ministro del Interior comenzará el próximo 3 de agosto en la ciudad
balneario de Charm el Cheij.
Gamal y Alaa, dos hijos del exmandatario, y funcionarios de
primer nivel del Ministerio del Interior están incluidos en el
proceso, basado en acusaciones de corrupción y delitos de lesa
humanidad.
Las medidas apaciguaron los ánimos, pero, ahora, los
manifestantes buscan unificar posturas sobre las reformas
constitucionales, a juzgar por las pancartas que portan y las
consignas que corean.
Los médicos del hospital de Charm el Cheij que atienden a Mubarak,
de 82 años, afirman que su estado de salud es precario, pero las
autoridades se han abstenido de anunciar una posposición del proceso
en su contra.