La oficina francesa de Investigación y Análisis (BEA) describió
las circunstancias exactas del accidente del vuelo 447 de Air France
Río-París que cobró la vida a 228 personas, al revelar errores de
pilotaje.
Este tercer informe presentado a partir de los detalles extraídos
de las dos cajas negras rescatadas a tres mil 900 metros de
profundidad en el océano Atlántico refirió que los navegantes no
reaccionaron adecuadamente a anomalías detectadas en el avión.
Los problemas comenzaron a partir del congelamiento de las sondas
pitot, lo cual generó inconsistencias en los indicadores de
velocidad y provocó la desactivación del piloto automático, señaló
Prensa Latina.
Según el reporte, los copilotos que se encontraban al mando
mientras descansaba el comandante no supieron cómo actuar ante este
imprevisto y uno de ellos realizó una maniobra errónea.
No obstante la BEA aclaró que los navegantes no habían recibido
preparación ante estas eventualidades.
En el informe se agregó que durante los últimos minutos no se
mencionó la pérdida de sustentación del avión pese a la activación y
desactivación de la alarma en varias ocasiones.
El Airbus A330 del vuelo 447 de Air France Río de Janeiro-París
se precipitó en el Atlántico en 2009, lo cual le costó la vida a las
228 personas que estaban a bordo.
Durante el largo proceso de investigaciones para determinar las
razones del siniestro la hipótesis privilegiada siempre apuntó hacia
el funcionamiento defectuoso de las sondas de velocidad de la nave.
La compañía Air France y el constructor aeronáutico Airbus fueron
imputados por homicidio involuntario.