BAYAMO.—
El calor del verano tal vez sea un buen argumento para montar una
escena de teatro, danza o circo, en medio de una calle cubana, en un
barrio céntrico o periférico de cualquier ciudad, o en un
asentamiento del campo en el oriente, centro u occidente de la Isla.
Sin
embargo, la atención de varios niños descamisados bajo un árbol, del
hombre que pasaba en bicicleta, o del ama de casa aún con el
delantal atado a la cintura, es un mejor pretexto para aplaudir la
idea callejera.
Lo cierto es que la intención nacional de practicar el
esparcimiento de estos meses de asueto, esencialmente desde las
comunidades, ha tenido en la escena una respuesta notable, y en el
público una acogida mayor.
Desde inicios de julio en la provincia de Granma, por ejemplo,
casi no hay un día en que la cartelera cultural no incluya una de
estas opciones: ayer el guiñol Pequeño Príncipe en Cauto
Embarcadero, municipio de Río Cauto; hoy la itinerante Guerrilla de
Teatreros en el reparto Aeropuerto Viejo, periferia de Bayamo;
mañana espectáculo de circo en la localidad rural de La Gavina; en
los próximos días el Guiñol de Remedios, el grupo La Proa, Teatro
Viajero¼
Súmesele a esto las brigadas artísticas de cada municipio, el
movimiento de aficionados, los conjuntos artísticos integrales de
montaña del Ejército Juvenil del Trabajo, y toda iniciativa que
exhale ganas de hacer arte masivo, combinando el atrevimiento
aficionado con el talento profesional.
De paso por este territorio oriental, Julián González, presidente
del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, confirmó a Granma
que este movimiento efervescente es evidente a lo largo del país.
"Este año ha habido como un impulso especial, a partir de los
intereses de los gobiernos locales, de buscar espacios para esas
agrupaciones que tanto público convocan.
"En Granma es palpable un programa amplio de presentaciones, pero
también lo es en otras latitudes. Por Pinar del Río andaba un grupo
de estudiantes de la Escuela Nacional de Arte, con Corina Mestre, y
varias brigadas de circo también estaban repartidas por diferentes
provincias.
"Una obra tiene tanto o más valor fuera, que dentro del teatro, y
hoy más de la mitad de las presentaciones de la escena en Cuba se
realizan en espacios no convencionales. Siempre es impresionante la
respuesta del público, porque además es una manifestación que tiene
personas entrenadas para captar rápido la atención; o sea, no
siempre necesitan anunciarse; llegan a un barrio, alborotan el
ambiente, y en pocos minutos montan un espectáculo con un gran
auditorio.
"Ya veremos cómo acabamos el verano, pero este año es una cosa
muy notable, y la intención es que crezca cada vez más y responda a
la avidez de las comunidades."