Francia y la Unesco condenaron con firmeza los asesinatos de los
periodistas hondureños Adán Benítez y Nery Jeremúa Orellana,
ocurridos este mes, al tiempo que pidieron investigaciones a fondo
de los hechos.
El portavoz de la Cancillería, Bernard Valéro, dijo que el
Gobierno francés solicitó a las autoridades de Tegucigalpa que se
aclaren los crímenes de Benítez y Orellana, el 4 y el 14 de julio,
respectivamente.
La fuente indicó que desde inicios de 2010 en Honduras a la fecha
fueron asesinados 13 profesionales de medios de comunicación en la
nación centroamericana, sacudida por un golpe de Estado en 2009.
En el mismo sentido se manifestó Irina Bokova, directora general
de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (Unesco).
Se recordó que Orellana, de 26 años, recibió impactos de bala en
la ciudad de Candelaria. Era miembro del Frente Amplio de
Resistencia Popular (FARP) y trabajaba en programas de radio.