ROMA, 24 julio.— El papa Benedicto XVI reiteró hoy su condena al
doble atentado perpetrado en Noruega el viernes y rezó por los 92
fallecidos en los ataques que se atribuyen a un ultraderechista y
fundamentalista cristiano.
Ante miles de fieles reunidos a propósito de la misa dominical
del Ángelus, Benedicto XVI llamó a abandonar "para siempre la vía
del odio" así como lo que denominó "la lógica del mal".
Desde el palacio Castel Gandolfo, a unos treinta kilómetros al
sur de Roma -donde pasa sus vacaciones- el papa manifestó un
"profundo dolor" por la tragedia que este fin de semana puso de luto
a Noruega.
El Sumo Pontífice de la Iglesia católica envió ayer un telegrama
al rey Harald de Noruega en el que remitió sus condolencias a las
autoridades de ese país escandinavo y a los familiares de las
víctimas.
Benedicto XVI, quien calificó los atentados de "graves actos
terroristas", aseguró que ora por las decenas de heridos que dejaron
los ataques, algunos de ellos en estado crítico.