Como "estable" calificó el viceministro Luis Estruch Rancaño la
situación epidemiológica prevaleciente en Cuba en junio y julio, "la
mejor de los últimos cinco años", meses durante los cuales el país
no ha sido azotado por ninguna epidemia, y se transita hasta el
momento por un verano saludable.
Sin embargo, alertó de que no estamos exentos del riesgo de la
aparición de alguna epidemia, atendiendo a las altas temperaturas
ambientales imperantes, lluvias intensas en el oriente del país y
sequía en el occidente, incremento de casos de dengue y paludismo en
la región de las Américas y pronóstico de una temporada ciclónica
activa. Aludió también a los insuficientes sistemas de disposición y
recolección de desechos sólidos y residuales líquidos en muchos
territorios.
Entre las mayores vulnerabilidades citó "el incremento de forma
preocupante" del índice de infestación del mosquito Aedes aegypti en
23 municipios del país y mencionó a la provincia de La Habana, con
sus 15 municipios, sobre todo Arroyo Naranjo y Cerro; y las ciudades
de Pinar del Río, Mariel, Santa Clara, Camagüey, Santiago de Cuba,
Bayamo y Guantánamo.
Las autoridades sanitarias preparan en estos momentos, anunció,
una campaña intensiva de fumigación y saneamiento contra el Aedes
aegypti en las áreas con mayor infestación, que en La Habana se
desarrollará durante un mes a partir del 15 de agosto.
El doctor Estruch, viceministro de Salud a cargo de la Higiene,
la Epidemiología y la Microbiología, hizo un llamado al apoyo
comunitario en la realización cada siete días del autofocal familiar
que, dijo, es la más importante actividad en la lucha por erradicar
el peligroso vector.
Cada año el MINSAP confecciona el Plan de Verano, que comprende
de junio a septiembre, dirigido a fortalecer e incrementar las
acciones sanitarias y de comunicación que contribuyan a disminuir
los riesgos de aparición de enfermedades y otros eventos adversos a
la salud.
Ellos son los accidentes del tránsito y en áreas comunes (playas,
ríos, piscinas, presas); enfermedades de trasmisión digestiva y
riesgo de introducción de cólera; infecciones de trasmisión sexual y
VIH/sida, conjuntivitis virales, infecciones respiratorias agudas,
afecciones de trasmisión vectorial, leptospirosis y rabia canina.