Aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
bombardearon este sábado áreas civiles de la ciudad de Trípoli, la
capital libia, con lo cual causaron daños y víctimas, informó la
televisión oficial.
Se escucharon seis explosiones en la urbe, las más fuertes de las
últimas semanas, reporta Prensa Latina.
El hotel donde se alojan periodistas extranjeros fue estremecido
por los estallidos.
Mientras, Libia continuó su disposición a mantener conversaciones
con potencias occidentales y los antigubernamentales que pretenden
expulsar a Muamar Gadafi del poder, pero este no accede a
abandonarlo, afirmó un portavoz del gobierno.
Ibrahim Moussa dijo que funcionarios de su país sostuvieron un
diálogo con representantes estadounidenses en una reunión que
sesionó tras Washington reconocer al Consejo Nacional de Transición.
"Otras reuniones a futuro (...) ayudarán a resolver los problemas
libios", amplió el vocero a los periodistas y reafirmó que "estamos
dispuestos a hablar más con los estadounidenses", pero recalcó que
Gadafi no dejará su cargo y tampoco el país.