WASHINGTON.— Familiares de los reclusos de cárceles estadounidenses
que se mantienen en huelga de hambre denunciaron inhumanidad de
parte de los custodios y administradores de las prisiones, a la vez
que desmintieron que los internos hayan ingerido alimentos.
Un familiar de un prisionero de la cárcel federal de San Diego,
en California, denunció a Telesur las irregularidades dentro de
estos recintos, donde prevalecen violaciones a los derechos humanos,
como el racismo.
Fabiola Ruan, hermana de un privado de libertad en el referido
centro de reclusión, explicó que los internos permanecen 23 horas al
día dentro de una pequeña celda sin derecho a salir. "Los tratan
peor que a un animal", expresó.