WASHINGTON, 22 de
julio.— El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de
Representantes de Estados Unidos aprobó una enmienda que, de
convertirse en ley, restablecería las restricciones de viajes a Cuba
en vigor antes de enero del 2009.
El documento sancionado por 36-6, incluido el respaldo de 13
demócratas, es una iniciativa del "celebérrimo" legislador
republicano de Florida, David Rivera, que de prosperar impondría
otra vez las limitaciones de viajes y remesas ordenadas en el 2004
por el entonces presidente George W. Bush.
Rivera, entusiasta habitual de las campañas extremistas para
eliminar el derecho de los cubanos emigrados a viajar a su país, es
investigado por la Oficina del Fiscal Estatal de Miami-Dade y el
Departamento de Policía de la Florida por evasión de impuestos, y
por el FBI y el Servicio de Renta Interna por impagos de un casino
estadounidense a una empresa relacionada con él. Su propuesta exige
que la Casa Blanca aplique plenamente todas las regulaciones de
Estados Unidos respecto a los viajes a Cuba, de antes del 19 de
enero del 2009, e imponga las correspondientes sanciones contra
individuos que se determine que las han violado.
La iniciativa, para convertirse en ley, debe recibir el visto
bueno del pleno de la Cámara baja y después cotejarse con la del
Senado, para ser analizada y votada por el Congreso.
El 23 de junio, el Comité de Asignaciones de la Cámara de
Representantes revocó a través de otra enmienda la "flexibilización"
de viajes y remesas a la Isla caribeña ordenada por Obama en enero
del 2009, una normativa que también debe pasar por el Legislativo en
pleno.
Antes de esa decisión presidencial, las visitas familiares de
cubanoamericanos fueron restringidas a una vez cada tres años y era
mínima la posibilidad del envío de remesas, medida que recrudeció el
bloqueo impuesto por Washington hace más de cinco décadas.
En enero del 2011 Obama anunció con más ruidos que nueces la
llamada "flexibilización" de los viajes a Cuba, dirigida a grupos
culturales, religiosos y académicos, para promocionar el denominado
contacto pueblo a pueblo, pero las restricciones en este sentido
para los estadounidenses quedaron intactas.