Especialistas del Instituto de Investigaciones Agroforestales (IIA),
en esta capital, diseñaron una metodología para el ordenamiento
arbóreo en áreas de patrimonio nacional, con vistas a preservar sus
valores.
La máster en ciencias Marta Jiménez Águila comentó que esa
iniciativa partió de la Oficina del Historiador de la ciudad y
concibe la rehabilitación, mantenimiento y preservación de la
memoria cultural.
Explicó que se trabajó en el diagnóstico, evaluación y propuesta
de especies para la restauración de los espacios urbanos ambientales
dañados en la Plaza de Armas y el Cementerio de Colón, en los
municipios de La Habana Vieja y Plaza de la Revolución,
respectivamente.
Estas acciones permitieron identificar afectaciones a tendidos
eléctricos y telefónicos, barreras arquitectónicas y otros daños
provocados por el arbolado en inmuebles y aceras.
En el Cementerio de Colón se determinó no plantar especies cuyas
flores, hojas y frutos puedan manchar los mármoles, realizar podas
de raíces y colocar barrera protectora (plancha de hierro) entre el
contén y el panteón, siempre que sea posible.
También está previsto sembrar nuevas especies de pinos, palmas,
picus, eritrina o lirios y eliminar todos los tocones de árboles
enfermos.
Los especialistas del IIA recomiendan además, no poner frutales
ni especies melíferas ni sembrar cualquier árbol próximo a los
monumentos y colocar especies de poco desarrollo de ramas y raíces.
Datos de la Oficina del Historiador de la ciudad indican que la
aplicación de esta metodología le reportó ahorros por la disminución
de la reparación de aceras, muros e inmuebles y la utilización de
especies idóneas y podas adecuadas.