No tirarse en aguas con poco fondo

José A. de la Osa
delaosa@granma.cip.cu

El tema del traumatismo cervical, como consecuencia de la tirada de jóvenes bañistas de trampolines, puentes y otros sitios, sin tener en cuenta la profundidad de las aguas, requiere siempre una especial llamada de atención a nuestros vacacionistas en estos meses de masiva afluencia a playas, ríos y piscinas.

Además de la elevada mortalidad que originan estos accidentes, motivo de no pocos sufrimientos familiares, causan también discapacidades, porque las personas que sobreviven quedan en general con secuelas motoras importantes, incluso de los cuatro miembros.

Las razones se explican conociendo que una tirada en aguas con poco fondo puede provocar un movimiento forzado del cuello que dañe el "estuche vertebral" y repercuta sobre la médula cervical, una de las estructuras nerviosas de mayor valor fisiológico.

La ocurrencia de estas y otras "lesiones no intencionadas" acechan en muchas partes, por lo que resulta ineludible afinar nuestra percepción de los riesgos prevalecientes en nuestro entorno.

Recordemos que en la actualidad los principales accidentes en los menores de 20 años son los del tránsito, y también las caídas, y el ahogamiento y sumersión en playas, embalses y piscinas, indica la doctora Milagros Santacruz Domínguez, Coordinadora Nacional del Programa de Prevención de Accidentes del Ministerio de Salud Pública. Por ello, precaver continúa siendo lo esencial

 

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