OSLO, 22 julio.— El primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg,
convocó hoy a una reunión de emergencia, luego del atentado en esta
capital y del ataque en la isla de Utoya, que ocasionaron alrededor
de una decena de muertos.
En
el centro de esta urbe, una bomba estalló frente a la sede del
gobierno, donde se encuentran las oficinas de Stoltenberg, y provocó
la muerte de siete personas y heridas a otras cinco, informó la
prensa local.
Mientras, en Utoya, una isla en las afueras de Oslo, un individuo
abrió fuego contra participantes en un mitin del Partido Laborista
noruego, al que debía asistir el primer ministro.
Reportes sin confirmar indican que al menos cinco personas fueron
ultimadas.
De acuerdo con el canal estatal NRK, la Policía declaró que ambos
ataques están relacionados.
Desde un lugar no revelado por razones de seguridad, Stoltenberg
calificó de grave la situación y ordenó evacuar las sedes de la
varias instituciones y medios de prensa.
Anunció que este viernes se llevará a cabo una reunión de
urgencia de su gabinete para "analizar estos hechos dramáticos" y se
pondrá en contacto con los dirigentes de las principales fuerzas
políticas del país.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, condenó
firmemente esos actos de cobardía para los que no hay ninguna
justificación.
En España, el presidente del gobierno José Luis Rodríguez
Zapatero transmitió un mensaje de condolencia al primer ministro
noruego, en el cual declaró estar profundamente conmocionado por la
explosión en Oslo.
También el ministro británico de Relaciones Exteriores, William
Haque, condenó los terribles ataques y manifestó su apoyo a Noruega
para hacer frente a tales atrocidades.