El repliegue de las tropas camboyanas y tailandesas de la zona
fronteriza que ambos países se disputan permaneció hoy estancado, en
medio del intercambio de declaraciones entre sus autoridades, dio a
conocer Prensa Latina.
El primer ministro de Cambodia, Hun Sen, abogó este viernes por
la retirada simultánea de las inmediaciones del templo Preah Vihear,
escenario de la pugna, cuyo episodio más reciente causó una veintena
de muertos y unos 60 mil desplazados, en abril último.
Según Hun, una salida al unísono sería beneficiosa para las dos
partes e impediría la ocurrencia de nuevos enfrentamientos.
Asimismo manifestó la intención de Phnom Penh de cumplir cuanto
antes con la reciente disposición de la Corte Internacional de
Justicia de La Haya (CIJ) para la desmilitarización inmediata del
área.
Hun reiteró la voluntad de sostener conversaciones con Indonesia
y Tailandia, cuyo gobierno se opone a la presencia de terceros en el
proceso negociador.
Esas afirmaciones ocurrieron un día después que el primer
ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, solicitara la retirada de los
militares camboyanos, como paso previo para permitir la llegada de
mediadores indonesios.
Abhisit aseveró que no autorizará el comienzo de esa misión
mientras las tropas de la nación vecina continúen en los alrededores
del santuario del siglo XII.
Por el contrario, Phnom Penh asegura que solo iniciará su partida
de ese sector tras el arribo de los veedores.
Luego del anuncio de la resolución de la CIJ, el lunes último,
ambos gobiernos se han limitado a expresar sus posiciones al
respecto casi a diario, sin desmovilizar a ningún soldado del lugar,
en espera de la reacción de su contraparte.
Por el momento, la tranquilidad reina en las áreas conflictivas,
de acuerdo con fuentes policiales tailandesas.
Aunque reconoce la jurisdicción de Cambodia sobre Preah Vihear
-avalada por un veredicto de la CIJ en 1962-, Tailandia mantiene un
reclamo por una zona de casi cinco kilómetros cuadrados ubicada en
los entornos del recinto.