El primer ministro griego, George Papandreu, manifestó hoy su
beneplácito con el acuerdo recién alcanzado por los líderes de la
Eurozona y reiteró la necesidad de implementar recortes internos,
informó Prensa Latina.
El gobernante fustigó la demora del eurogrupo para acudir en
auxilio de Grecia, aunque consideró que el convenio alcanzado la
víspera es "un gran paso", con el cual Europa se hace más fuerte
monetaria y políticamente.
Los líderes de la zona euro acordaron junto con el Fondo
Monetario Internacional un nuevo rescate financiero a Grecia,
equivalente a 109 mil millones de euros que se suman a los 110 mil
millones ofrecidos en 2010 a cambio de impopulares ajustes.
Papandreu indicó que el renovado auxilio garantiza la
sostenibilidad de la deuda griega, el cumplimiento de las
obligaciones de pago del país y un paquete para el crecimiento de la
economía local.
En ese sentido, advirtió que la implementación del severo
programa de austeridad y privatizaciones constituye "la única forma
de librar a nuestros hijos de la amenaza de la quiebra".
"Grecia debe seguir sus esfuerzos para cambiar, porque sin ello
todo se verá perdido", declaró tras su llegada a esta capital
después de haber asistido a la cumbre de emergencia de la Eurozona,
celebrada ayer en Bruselas.
El ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, estimó este
viernes que con el acuerdo de los líderes del eurogrupo "se pone
fondo al barril de la enorme deuda pública" de la nación helena.
"Nos sentimos aliviados" dijo el titular, quien insistió en la
decisión del Gobierno de Atenas de combatir la evasión fiscal y de
mantener el cuestionado programa de ahorro y austeridad.