La canciller alemana, Angela Merkel, saludó hoy los resultados de
la cumbre especial de la Unión Europea, que se realizó el jueves de
esta semana en Bruselas.
Según la democristiana, el acuerdo de Bruselas no significa un
despeje político, sin embargo la eurozona dio prueba de su capacidad
operativa, dijo la canciller.
A la par, Merkel subrayó que Grecia tiene un largo camino delante
de sí.
Por su parte, el saliente presidente del Deutsche Bank, Josef
Ackermann, consideró dura la participación privada en el paquete de
ayudas para Grecia, acordada en la cumbre de Bruselas.
Conforme al banquero, la condonación de 21 por ciento de las
deudas para la República Helénica significa un buen compromiso entre
los intereses de Grecia, de los contribuyentes y los inversores,
señaló Prensa Latina.
No obstante, la izquierda alemana insiste en más responsabilidad
para los inversores y actores privados.
Aparte de los bonos europeos será necesario facilitarle a los
estados en crisis créditos del Banco Central Europeo (BCE), comentó
hoy el diputado socialista alemán Michael Schlecht.
De acuerdo con Schlecht, la participación del BCE será necesaria
para evitar que bancos privados saquen provecho de la crisis al
dictar altos intereses a los estados endeudados.