La Confederación Europea de Sindicatos (CES) advirtió hoy que la
recién concluida cumbre extraordinaria de la eurozona demostró la
inoperancia de los severos recortes gubernamentales.
Según un comunicado de la CES, el acuerdo alcanzado ayer en la
cita de emergencia de la zona euro refleja que los líderes europeos
reunidos allí "han admitido por fin que la austeridad no está
funcionando".
El texto sostiene que al reconocer la necesidad de una estrategia
de crecimiento para resolver el déficit fiscal griego, el eurogrupo
admite la falta de efectividad de los impopulares planes de ajustes.
Pese a que la CES aplaude la anunciada rebaja de los tipos de
interés para Atenas y la extensión de los planes de devolución,
insiste en "una aproximación más completa" a la crisis de la deuda.
Los fondos estructurales comunitarios que no se utilicen "deben
invertirse en crecimiento y empleo", señala el documento que aboga
por una estrategia a largo plazo teniendo en cuenta el reclamo de
los sindicatos.
El eurogrupo acordó la víspera otro préstamo, esta vez de 109 mil
millones de euros, para reducir el débito público griego,
equivalente al 160 por ciento de su Producto Interno Bruto.
La iniciativa, que incluye la participación voluntaria de bancos
privados, fue adoptada frente al renovado temor al contagio de la
debacle financiera que amenaza a otras naciones endeudadas en la
región como España e Italia.
El primer rescate a Grecia, equivalente a 110 mil millones de
euros, fue concedido en mayo de 2010 a cambio de duros recortes
internos que desembocaron en protestas casi diarias organizadas por
los sindicatos helenos, señaló Prensa Latina.