Francia mejorará las condiciones de indemnización a las víctimas
de los ensayos nucleares realizados en el Sahara argelino y la
Polinesia, según divulgó hoy aquí radio Europe 1.
De acuerdo con la información la acción fue ordenada por el
Eliseo al Ministerio de Defensa tras meses de críticas a la ley
Morin, que retribuye caso por caso.
En enero pasado la asociación de veteranos de ensayos nucleares (AVEN)
exigió el cumplimiento de la legislación y un verdadero
reconocimiento médico y seguimiento de los afectados.
Hasta el momento de 12 expedientes aprobados solo uno fue
remunerado y en un dos por ciento, añadió la nota.
Francia realizó un total de 210 pruebas nucleares entre 1960 y
1966 en el Sahara argelino y luego en los atolones de Fangataufa y
Mururoa, en la Polinesia, entre 1966 y 1996.
El Gobierno prevé indemnizar a cerca de 150 mil personas que
estuvieron expuestas como trabajadores civiles o militares en ese
período, cifra a la cual debe añadírsele la población de esos
lugares.
Sin embargo, la ley adoptada al respecto y publicada en el Diario
Oficial del 5 de enero de 2010, limita el beneficio para numerosas
víctimas con daños irreversibles por la radiación, según detalló la
revista Damocles.
Para el presidente de la asociación 13 de febrero en Argelia,
Abderrahmane Lagsassi, la cuestión no es un asunto de indemnización
sino más bien del reconocimiento de los crímenes cometidos contra
poblaciones inocentes".
En febrero de 2010 el diario Le Parisien publicó un informe
confidencial en el cual se decía que la armada gala utilizó
militares como conejillos de indias en pruebas nucleares en el
Sahara argelino en la década del 60.
De acuerdo con el texto, los soldados fueron expuestos
deliberadamente para estudiar los efectos fisiológicos y
psicológicos producidos sobre el hombre por el arma atómica.
Los resultados proporcionarían los elementos necesarios para la
preparación física y la formación moral del combatiente moderno,
según el testimonio confidencial redactado por militares anónimos
que data de 1998.
En Le Parisien se describe la prueba realizada el 25 de abril de
1961, la última realizada en la atmósfera (las siguientes fueron
subterráneas), en la cual los hombres se acercaron a unos 600 metros
del punto de impacto y los tanques alrededor de 300 metros.
El Ministro de Defensa en ese momento, Hervé Morin, inquirido por
el diario, declaró no tener conocimiento de la existencia de este
informe, reportó Prensa Latina.