Las negociaciones con los insurgentes apoyados por las potencias
occidentales fueron descartadas por el líder libio, Muamar el Gadafi,
en alocución a seguidores suyos reunidos en la ciudad de Sirte, se
supo aquí hoy.
No negociaremos con ellos ni siquiera el día del fin del mundo,
dijo Gadafi, según una traducción no oficial de su discurso, el
número cinco desde la semana pasada a igual número de
manifestaciones de apoyo en ciudades libias.
En el más reciente el líder libio instó a sus partidarios y a las
tropas que le son leales a aplastar bajo sus pies a las ratas, en
alusión a los rebelados apoyados por los ejércitos de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) cuya cabeza
visible es el autodenominado Consejo Nacional de Transición,
encabezado por uno de sus exministros, reportó Prensa Latina.
Las formulaciones desmienten versiones sobre contactos indirectos
con los sublevados y con las cancillerías de algunos de los países
de la alianza atlántica para hallar una salida negociada al
conflicto de más de cuatro meses en ese país árabe del norte de
África.
Un portavoz oficial francés aludió la víspera a una posible
fórmula de arreglo basada en la renuncia de Gadafi a su autoridad
moral, pues no desempeña ningún cargo oficial, a cambio de
permitirle permanecer en el país bajo supervisión.
En paralelo, la televisión libia difundió imágenes de residencias
y establecimientos públicos blancos hoy de ataques aéreos por
cazabombarderos franceses en la ciudad de Misrata, por cuya posesión
el ejército libio combate con los sublevados.
La situación militar Libia está caracterizada por la
imposibilidad de los opositores del gobierno legal de anotarse
victorias sustanciales y la resistencia de las fuerzas
gubernamentales.
El líder libio asegura que ha entregado armas a más de dos
millones de libios para ponerlos en condiciones de resistir
cualquier intento de la alianza atlántica de desembarcar fuerzas de
tierra para asegurar la victoria de sus protegidos del CNT.