Estados Unidos evidenció su interés de influir en el proceso de
estabilización del Mar Oriental, al enviar a la jefa de su política
exterior al mayor foro de seguridad de Asia, informó Prensa Latina.
La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton, comenzó
hoy su agenda de reuniones y cabildeo con los cancilleres del área,
que recién lograron un consenso previo para calmar la zona.
La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) y China se
comprometieron a terminar un código para garantizar la convivencia
en el Mar Oriental, con la sola reserva de Filipinas.
El escepticismo filipino preocupa, pues Manila es el principal
aliado de Washington en la región, y ha insistido en su apoyo naval
para defender sus exploraciones petroleras en las aguas disputadas.
El pasado año Clinton visitó dos veces Vietnam para participar en
las reuniones de Asean, y entonces también expresó la preocupación
de Estados Unidos por el también llamado Mar Meridional Chino.
Las diferentes reivindicaciones de soberanía en este importante
corredor marítimo pueden afectar el comercio regional y sabotear la
meta de Asean de convertirse en Comunidad antes de 2015.
Sin embargo, un conflicto serviría de pretexto a Estados Unidos
para justificar su presencia militar en la zona, cerca de China, la
potencia que amenaza las ambiciones hegemónicas de Washington.
De hecho, Beijing ha protestado varias veces por las presiones de
Manila por internacionalizar el diferendo, y este viernes criticó un
viaje de legisladores filipinos a una isla en disputa.
La visita de Clinton pretende además pavimentar el camino para el
viaje del presidente Barack Obama a Indonesia, en noviembre próximo,
para la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Asean.
Amen de las tensiones en el Mar Oriental, el foro de seguridad
que comienza mañana en Bali analizará la desnuclearización en la
península coreana, los combates entre Tailandia y Cambodia, y el
nuevo gobierno civil de Myanmar.