Por
estos días, en que el espacio dominical Tras la huella,
habitualmente reservado a tramas detectivescas, transmite la serie
El canto del grillo, producción de los estudios del Instituto
Superior de Ciencias Policiales del Ministerio del Interior basada
en una historia del reconocido escritor Leonelo Abello, no pocos se
preguntan quién interpreta el papel de Mr. Garfield, jefe de un
operativo montado por la CIA contra Cuba.
La interrogante nace no solo de la pronunciación impecable de la
lengua inglesa sino del aplomo con que el actor que asume este
importante papel secundario lleva a la pantalla el perfil del
personaje.
"Oye, chico, yo no vengo de Hollywood ni de Actor’s Studio. Soy
un simple aficionado que me he metido en tremendo lío", acota con
criollísima jerga y sentido del humor Jonathan Watts, un canadiense
rubicundo, de más de seis pies de estatura, con más de 35 años de
conocimiento de la realidad cubana y dos décadas de trabajo en la
Isla vinculado al sector turístico.
"De jovencito —aclara— hice papeles en comedias estudiantiles.
Mis profesores decían que tenía una veta histriónica. De haber sido
por ellos, tendría que haber continuado estudios en una academia de
artes dramáticas. Pero me decidí por las ciencias económicas,
específicamente por la administración de empresas. Nunca pasó por mi
cabeza que a las puertas de convertirme en adulto mayor, palabritas
que como comprenderás no me agradan demasiado, actuaría en serio".
En propiedad este de ahora es su segundo desempeño en la pequeña
pantalla. Su debut fue en la serie El que debe vivir, de la
misma casa productora, donde encarnó al agente de la CIA. David
Atlee Phillips, planeador de un frustrado atentado contra el líder
de la Revolución Cubana y sindicado por sus vínculos con los
asesinos de John F. Kennedy y el político chileno Orlando Letelier.
"Por mi trabajo y mi larga relación con este país, que ya no sé
decir si es mi segunda o primera casa, unos amigos me pusieron en
contacto con el equipo de producción, que entonces estaba a la
búsqueda de alguien que hablara fluidamente inglés, pues los
parlamentos serían subtitulados. Me hicieron una prueba y parece que
gustó".
"Claro está, puse de mi parte. Siempre he sido un lector voraz de
temas de inteligencia y contrainteligencia. Recuerdo que por esos
días había leído Legacy of ashes, de Tim Weiner, merecedor
del Premio Pulitzer, un muy completo análisis de la ingerencia de
nuestros vecinos en los asuntos internos de medio mundo".
Luego de aquella experiencia vino esta con El canto del grillo.
"Garfield es un personaje de ficción pero resume a muchos
personajes reales. Cuando lees el guión, te das cuenta de que no
puede encasillarse en un estereotipo y eso es difícil para alguien
que no sea un actor profesional. El director Felo Ruiz con sus
indicaciones y confianza, el autor y los asesores de la serie, todos
tuvieron una gran paciencia conmigo. Ellos son los verdaderos
responsables de que Garfield funcione en la pantalla".
Jonathan preside la organización Canada Cuba Sports & Culture
Festivals, que promueve el turismo deportivo y cultural de la nación
norteña hacia la Isla. Numerosas agrupaciones corales y bandas de
jazz han visitado a Cuba en esos intercambios.
"También comprenderás que actúo por convicciones éticas. Es una
manera modesta de retribuir a tu país lo mucho que me ha dado en el
plano espiritual".
No podía concluir esta entrevista sin una pregunta. ¿Volverá a
actuar Jonathan Watts en una serie o una película cubana?
"Si me llaman, y les parece que encajo en un determinado
personaje, lo haría nuevamente. Ay, chico, pero me gustaría alguna
vez hacer un papel de yuma bueno. ¿Será posible?"