Cuba muestra hoy notables resultados en un programa de
conservación y mejoramiento de los suelos que benefició a más de 600
mil hectáreas.
El Programa Nacional de Conservación y Mejoramiento de Suelos del
Ministerio de la Agricultura (MINAGRI) -creado en el año 2000- tiene
como objetivo detener la degradación de este recurso natural.
La degradación de los suelos es un proceso muy complejo, en el
cual actúan varios factores, entre ellos los naturales, como el
clima, el relieve, las formaciones geológicas, o los inducidos por
el hombre.
"Cuando decimos que una hectárea ha sido beneficiada, significa
que prácticamente el 75 por ciento de las medidas que lleva un área
para detener el proceso de degradación están ya introducidas ahí",
subrayó el jefe de grupo de esa dirección del MINAGRI, Mario Riverol.
Entre esas medidas -indicó Riverol- podemos citar el uso de
barreras vivas y muertas, de tranques, los abonos verdes y las
siembras en contorno.
Con el empleo de estas tecnologías, esa pérdida se reduce a
límites permisibles, entre dos y cinco toneladas, porque existe un
equilibrio entre el proceso de erosión natural y el de formación, y
el suelo se mantiene, puntualizó el especialista.
Informó que Cuba produce actualmente alrededor de seis millones
de toneladas de humus de lombriz y 15 millones de compost y otras
materias orgánicas.