La Academia de la Historia de Cuba (AHC) conmemoró ayer, en
sesión solemne, el Día del Historiador Cubano, dedicado en esta
ocasión al académico Augusto César García del Pino en su 90
cumpleaños.
Durante el homenaje, que estuvo presidido por el doctor Eduardo
Torres Cuevas, presidente de la AHC, se catalogó al destacado
arqueólogo e historiador como un estudioso que pone sus
conocimientos al servicio del quehacer intelectual cotidiano, presto
a dialogar y entregar su sabiduría.
Su obra lo hizo merecedor del Premio Nacional de Historia y de la
Orden Félix Varela de primer grado, entre otras distinciones.
La jornada inició con el tradicional homenaje a Emilio Roig de
Leuchsenring, (1889-1964), quien hace 76 años, fue investido como
Historiador de La Habana. En el jardín de la Basílica Menor de San
Francisco de Asís, donde reposan sus restos y los de su esposa y en
presencia del doctor Eusebio Leal Spengler, historiador de la
Ciudad, Félix Julio Alfonso, vicepresidente de la Unión Nacional de
Historiadores de Cuba, en La Habana, se pronunció porque la obra de
Roig, constituya un ejemplo para los estudiosos de esa disciplina.
Recientemente la Academia eligió como académicos de número, a los
doctores Jorge Renato Ibarra Guitart y Gabino La Roza Corvo, por sus
aportes a la historiografía cubana.
También otorgó, por primera vez, la condición de académico
correspondiente extranjero al historiador, arqueólogo y antropólogo
puertorriqueño Ricardo Alegría, fallecido el pasado 7 de julio en
San Juan de Puerto Rico.