En esta ocasión, unas 13 358 capacidades conforman la propuesta
en las 80 instalaciones que abren sus puertas para acercar a la
población a entornos naturales con variadas ofertas recreativas,
culturales y deportivas.
En los 30 años de creada esta modalidad de esparcimiento, más de
28 millones de personas han visitado las diferentes instalaciones,
pero aún sin contabilizar está la cifra de quienes no logran
realizar reservaciones, sobre todo en los meses de julio y agosto,
época de receso escolar.
Aunque los campismos abren sus puertas todo el año, es en la
etapa veraniega cuando las colas en las oficinas de reservaciones y
puntos de ventas son interminables. Entonces afloran
cuestionamientos pues muchos no logran reservar en la fecha o
instalación deseada, o incluso no alcanzan "nada". Y aunque es
cierto que la demanda es mayor que la oferta, en el malestar de la
población también influye que la información no se ofrezca
correctamente.
La comercialización de esta modalidad recreativa pasó por muchas
variantes: primero de forma liberada, luego como estímulo a
estudiantes y trabajadores, también para las organizaciones de
masas. Desde el año 2009 volvió a ser liberada, ¿pero beneficia por
igual a todos?
José Luis Paz Vázquez, subdirector primero del Grupo Empresarial,
explicó a Granma que en la actualidad existe una Central de
Reservas en cada provincia, encargadas de confirmar los contratos.
Este sistema tiene por objetivo una distribución más justa, pues
permite que las posibilidades existentes lleguen al cliente y, al
mismo tiempo, se eleva el control y minimizan los riesgos de
ilegalidades.
"Se venden hasta dos reservaciones por persona, para que un mayor
número de ciudadanos alcance alguna capacidad. En esta etapa se
extendió el horario hasta las siete de la noche para favorecer a
quienes laboran", expresó.
Fuera del periodo vacacional y previo contacto con las oficinas,
las gestoras de venta pueden trasladarse a escuelas o centros
laborales donde existan intereses colectivos, acción que no es
posible en el verano por la gran demanda de esta propuesta
recreativa.
La forma de venta de las reservaciones es hoy muy rústica, pues
el vínculo gestor-central es vía telefónica, lo cual provoca la
demora en el servicio; sin embargo, el Grupo Empresarial del
Campismo Popular trabaja de conjunto con el Grupo de Electrónica
para el Turismo en la automatización del procedimiento, el cual se
hará más ágil y propiciará mayor satisfacción al usuario.
"Más allá de las deficiencias que pueda tener el mecanismo
implementado para la comercialización, existen lagunas en la
comunicación, y en eso insistimos constantemente con nuestros
gestores. La información oportuna y real garantiza calidad en el
servicio y complace al cliente", informa Paz Vázquez.
De recorrido por las oficinas de reservación de Playa, Plaza de
la Revolución, 10 de Octubre y Arroyo Naranjo, pudo constatarse que
lo anterior es una realidad, pues los murales carecen de materiales
informativos sobre las diferentes ofertas y "los gestores no siempre
notifican sobre la variedad de las mismas, limitando a la población
a adquirir solamente la opción de alojamiento tradicional", expresó
Luis Pérez Echemendía, cliente de la oficina de 10 de Octubre.
El esparcimiento es un derecho del pueblo, protagonista principal
de las transformaciones que vive hoy nuestro país. De ahí la
necesidad de convertir buenas intenciones en acciones concretas.
Informar puede ser la clave que dé inicio a un mayor disfrute.