SANTIAGO
DE CHILE, 20 julio.— El gobierno de Chile decretó hoy la condición
de zona de desastre para una región sureña castigada por nevadas que
han cerrado caminos, sepultado viviendas y causado la muerte de
animales domésticos.
El alcalde de la comuna rural de Lonquimay, Guillermo Vázquez,
declaró que cayeron hasta tres metros de nieve en la localidad,
situada a 730 kilómetros al sureste de Santiago.
Una nevada normal, precisó la autoridad, es de 60 centímetros a
un metro de nieve al año como promedio.
La situación se hace crítica en la precordillera de la Araucanía,
un área de comunas rurales donde habita un importante porcentaje de
pobladores indígenas, con bajos ingresos y recursos, quienes se
ganan el pan con la ayuda de unos pocos animales.
Vázquez aseguró que está en riesgo la vida de muchas personas.
Los termómetros registraron descensos de hasta 23 grados Celsius
bajo cero durante los últimos tres días, con lo cual hay reportes de
congelación del agua suministrada por tuberías.
Socorristas de la fuerza aérea distribuyen alimentos a los
campesinos que viven en puntos aislados, en una zona donde la
densidad poblacional es de 2,9 habitantes por kilómetro cuadrado.
También, efectivos del ejército intentan limpiar las espesas
capas de nieve de los tejados de viviendas sepultadas y de las
calles.
No obstante, los pobladores se quejan de lentitud en la entrega
de las ayudas.
Aunque los inviernos del área son famosos por su crudeza, durante
esta temporada parece haber caído la nieve de 10, puntualizó el
alcalde.
Por otro lado, se encuentran aislados 80 por ciento de los
pobladores de la vecina comuna de Curarrehue, informó su alcalde
Héctor Carrasco.
Se trata de más de siete mil personas, de las cuales el 70 por
ciento es rural y mayoritariamente indígena, casi todos de escasos
recursos, añadió Carrasco.