SANTIAGO DE CHILE, 20 julio.— Mario Carroza, juez responsable de
la investigación de la muerte del presidente Salvador Allende,
declaró hoy su conformidad con el informe legal, pero advirtió que
todavía el caso no está cerrado.
Un informe forense confirmó la teoría de la muerte por suicidio
del mandatario constitucional de Chile, el 11 de septiembre de 1973,
en el contexto del asalto y bombardeo del Palacio de la Moneda por
fuerzas encabezadas por el general golpista Augusto Pinochet.
El magistrado aclaró que todavía restan varias diligencias antes
de que se pueda determinar alguna definición o duda del resultado.
Los procederes contemplan esperar por un informe del laboratorio
de policía técnica, respecto a las armas incautadas en Valparaíso.
Todavía está pendiente el análisis de unos fusiles AK-47, donados
al Museo Naval por la familia de uno de los gestores del golpe de
Estado, el almirante José Toribio Merino.
Igualmente hay que procesar interrogatorios a los pilotos que
bombardearon el Palacio de La Moneda el 11 de septiembre.
Además, realizar la recopilación de otros antecedentes antes de
llegar a una decisión final, explicó el especialista.
El Servicio Médico legal entregó un informe que debe ser
analizado y estudiado, detalló Carroza, junto a los otros elementos
antes mencionados.
Todo lo que sea necesario se va ha hacer, afirmó el investigador,
antes de tomar una determinación final.