MOSCÚ. — El canciller libio, Abdelati al Obeidi, descartó hoy
como negociable y tema de discusión una eventual salida del líder
Muamar el Gadafi, tras criticar el reconocimiento por Occidente del
opositor Consejo Nacional de Transición (CNT).
Al término de las conversaciones con su homólogo ruso, Serguei
Lavrov, Al Obeidi dijo que las autoridades libias no estaban
contentas con tales decisiones de países occidentales, algunos de
los cuales han hecho público su apoyo y ayuda militar.
Dejó en claro además que el tema sobre una eventual renuncia de
Gadafi no es negociable, tampoco forma parte de las propuestas
presentadas por la Unión Africana para un alto al fuego, aseveró el
emisario oficial de Trípoli, citado por la agencia rusa ITAR-TASS.
El canciller expresó confianza en que el conflicto en la nación
magrebí debe resolverse por la vía pacífica y negó que en Libia
exista una crisis en el sentido militar.
Consideró que en la solución pacífica deben participar todos los
libios y no sólo el Consejo de Transición de Bengasi.
Argumentó que la esencia de la iniciativa de paz impulsada por la
Unión Africana, evaluada en estos momentos por ambas partes, aclaró,
busca frenar el derramamiento de sangre en el país.
Sobre la postura de Rusia respecto a Libia, el diplomático dijo
que era lógica y fundamentada, y no está dirigida a apoyar a una de
las partes.
Precisamente el canciller Lavrov deploró esta semana el abierto
respaldo de la Unión Europea y Estados Unidos en su reconocimiento
al CNT como único representante legítimo del pueblo libio.
Lavrov, de otro lado, acentuó la necesidad de una urgente
transición de la situación libia hacia el carril político y
diplomático, al tiempo que apoyó los esfuerzos de los embajadores
especiales de la ONU, al margen de la misión militar desplegada por
la OTAN con sus bombardeos diarios y ataques selectivos.
Rusia, cuyo gobierno se abstuvo en la resolución del Consejo de
Seguridad que dio luz verde a la agresión de la OTAN el 19 de marzo
último, ha cuestionado a los aliados por ir más allá del supuesto
mandato de Naciones Unidas para una zona de exclusión aérea y de
pertrechar a los rebeldes.