BRASILIA. — La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ordenó este
miércoles enviar ayuda a los gobernadores de Pernambuco y Paraíba,
estados afectados por recientes lluvias.
La dignataria aseguró, vía telefónica, que el ministro de
Transporte, Paulo Sérgio Passos, viajará hoy para hacer un estudio
de los daños y ver qué medidas se pueden tomar.
De acuerdo con Agencia Brasil, Rousseff también ordenó al
ministro de Integración Nacional, Fernando Bezerra, proporcionar la
asistencia necesaria a ambas regiones en el este del país.
El número de muertes causadas por las fuertes lluvias que se
registran desde el pasado viernes en los estados brasileños de
Pernambuco y Paraíba subió ayer a 10.
En tanto unas 13 mil 300 personas han perdido sus casas o han
tenido que abandonarlas.
Deslizamientos de tierra, derrumbe de viviendas y desbordamiento
de ríos son algunas de las consecuencias de las persistentes
precipitaciones.
Según un boletín de la Defensa Civil de Paraíba, al menos ocho
mil 400 personas han perdido sus viviendas en ese estado por las
lluvias de los últimos días o las han tenido que abandonar mientras
esperan que baje el nivel de los ríos.
Un total de 26 ciudades fueron declaradas en estado de emergencia
en ese territorio, donde las lluvias han azotado especialmente a los
municipios de Río Tinto, Santa Rita, Alagoas Grande, Ingá y Mulungú.
En Pernambuco se contabilizan cuatro mil personas desalojadas,
concentrados principalmente en las ciudades de Goiana, Timbaúba,
Alian a, Vicencia y Recife, la capital del estado, por la crecida de
los ríos que forman la cuenca del Goiana.