KABUL. — Al menos cuatro civiles murieron y otros 12 resultaron
heridos en un atentado con explosivos registrado hoy en la norteña
ciudad afgana de Mazar-i-Sharif, confirmaron fuentes oficiales.
Según la Policía local, la bomba se encontraba camuflada en una
bicicleta y aún se desconoce si fue detonada por un atacante suicida
o mediante un dispositivo a distancia.
El ataque ocurrió pocos días antes del traspaso de mando en esa
urbe, capital de la provincia de Balkh, fronteriza con Uzbekistán y
Tayikistán.
Mazar-i-Sharif es una de las siete ciudades seleccionadas para
comenzar la transición del control a las fuerzas afganas, como parte
de la retirada progresiva de las tropas extranjeras.
Las acciones insurgentes prosiguieron en uno de sus bastiones, la
sureña región de Kandahar, donde atacaron una comisaría y provocaron
la muerte de tres agentes y heridas a otros seis.
De acuerdo con la Policía territorial, en el enfrentamiento
también perdieron la vida los dos asaltantes.
Entretanto, los talibanes desmintieron el fallecimiento de su
líder, el Mulá Omar, publicada este miércoles en varios sitios webs.
En un mensaje dirigido a medios de prensa extranjeros, la cúpula
de esa agrupación aclaró que ese reporte no salió de su seno y fue
obra de piratas informáticos.
El comunicado subraya que el Mulá Omar se encuentra en perfecto
estado de salud y enfrascado en sus labores habituales.
Con anterioridad las autoridades afganas y de la coalición
militar extranjera descartaron tener información referida a la
presunta muerte del jefe talibán.