BRASILIA. — Puesto de pie, el público brasileño premió con una
ovación el estreno de La leyenda del agua, la coreografía con que el
Ballet Nacional de Cuba (BNC) presentó aquí cartas credenciales en
el Teatro Nacional Claudio Santero.
Inspirado en un mito guaraní sobre el origen de las cataratas de
Iguazú, ubicadas en la fronteras de Brasil y Argentina, el ballet en
dos actos coreografía de Eduardo Blanco y libreto de José Ramón
Neyra- cautivó a los espectadores.
Su montaje, bajo la coordinación de la prima ballerina assoluta
Alicia Alonso, entraña un homenaje a la cosmogonía y tradiciones de
ese país suramericano, y al espléndido conjunto de 270 saltos de
agua declarado por la Unesco en 1984 Patrimonio Natural de la
Humanidad
os papeles principales estuvieron a cargo de la primera bailarina
Bárbara García y el bailarín principal José Losada, secundados por
Gabriel Sánchez, Luis Valle, Alejandro Silva, Julio Blanes, Gabriela
Lugo e Ignacio Galíndez, en otros roles.
Al lucimiento de la pieza, coproducida por la compañía que dirige
Alonso y la Cooperativa Cultural brasileña, contribuyeron los
diseños de escenografía y vestuario de Salvador Fernández y Frank
Alvarez, la música de Miguel Núñez y las luces de Pedro Benítez.
Antes de comenzar la función, el diputado Vicente Candido y el
secretario de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, Amilton
Pereira, resaltaron las estrechos vínculos culturales entre las dos
naciones, de lo cual La leyenda del agua grande constituye una de
las muestras más destacadas, expresaron.
La encargada de negocios de la embajada cubana, María Emilia
Cabrera, subrayó el honor que representa para los artistas de la
isla presentar en Brasil una obra cuyo tema tiene raíces en el
acervo cultural brasileño.
Al concluir sus presentaciones en esta ciudad, el BNC llevará a
escena La leyenda del agua grande en Salvador de Bahía y Sao Paulo.