Revolucionaria Plaza

Raquel Marrero Yanes
rql@granma.cip.cu

Muchas veces las plazas son centro por excelencia de la vida urbana de una ciudad, son elegidas para levantar monumentos que constituyen obras singulares para perpetuar la memoria histórica de los pueblos. En Cuba ese lugar es la Plaza de la Revolución, antigua Plaza Cívica.

foto: José M. CorreaLa Plaza de la Revolución José Martí ha sido lugar de cita del pueblo cubano en todos los tiempos.

Su historia se remonta a mediados de la década del veinte, cuando el urbanista francés Forestier identificó a la Loma de los Catalanes como el punto geográfico central de la ciudad, donde debía construirse su Centro Cívico. Años más tarde, fue creada la Comisión Central Pro Monumento a Martí, que escogió el lugar para erigirlo.

Luego de varios contratiempos se decide iniciar la construcción de la Plaza Cívica y el Monumento a Martí en las postrimerías de 1953. Al triunfo de la Revolución ambas obras todavía estaban inconclusas —solo se habían erigido el Monumento y la Estatua—, faltándoles las áreas exteriores y la Base.

Con el nombre de Plaza Cívica se mantuvo hasta el 17 de julio de 1961, cuando en la Casa de gobierno el comisionado municipal, José A. Naranjo Morales mediante la Resolución No. 151, dispuso que a partir de entonces se denominara Plaza de la Revolución José Martí.

 

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