GUANTÁNAMO.—
Cerca de 80 000 guantanameros residentes en zonas intrincadas del
Plan Turquino tienen asegurado el disfrute veraniego mediante los
servicios y actividades que ya les ofrecen las 162 salas de
televisión en funcionamiento en esta provincia.
La experiencia acumulada por los trabajadores de estas
instituciones, tras una década de creadas por el Comandante en Jefe
Fidel Castro, garantiza diversidad de oferta a los serranos, quienes
además de lo que les brinda la pequeña pantalla disfrutan de juegos
de mesa y de festivales deportivos y de recreación sana, donde
resaltan expresiones ancestrales del campo como las corridas en
zancos y en sacos, el ascenso del palo ensebado y las competencias
de tracción de sogas.
En el ámbito de la cultura prevalecen los festivales
protagonizados por los elencos comunitarios, con el auspicio de los
instructores de arte; concursos de lectura, pintura y dibujo,
tertulias literarias, exposiciones artísticas y bailes al acorde de
ritmos tradicionales rescatados como el Changüí, el Nengón y el
Kiribá.
Adalberto Marcel Suárez, director de las salas de televisión en
Guantánamo, explica que en este periodo estival también se refuerzan
las actividades dirigidas a conocer la vida y obra del Héroe
Nacional José Martí y de los Cinco Héroes cubanos, presos
injustamente en Estados Unidos por combatir el terrorismo.
Los trabajadores de estas instituciones culturales, añade,
organizan además giras a los ríos, excursiones, cumpleaños
colectivos y talleres expositivos sobre la producción local de
cestas, canastas, muebles, alfombras, sombreros y pamelas, entre
otros artículos artesanales confeccionados mayormente con bejuco de
guaniquiqui y fibras de anacahuita.
Escenario predilecto para la celebración de las actividades
campesinas, de los delegados de circunscripción, trabajadores
sociales, promotores culturales y de las organizaciones políticas y
de masas en los asentamientos, las salas de televisión se yerguen
como un puntal para el disfrute del verano en la serranía,
garantizando el incremento de la calidad de vida de los campesinos.
Buena parte de los casi 800 trabajadores de estos centros en la
provincia apoyan labores productivas de alta estima en la montaña,
como la reforestación y la creación de viveros para la recuperación
cafetalera.