El viaducto, de seis luces, tendrá 125 metros de largo, unirá a
los cayos Coco y Romano, y posibilitará el rápido acceso desde ambos
lugares hasta Paredón Grande, también incluido en el plan director
de desarrollo de esa zona del norte de Cuba.
Trabajadores de la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería (ECOING-27)
del MICONS colocaron las primeras ocho vigas, de 20 metros de
longitud y más de 23 toneladas de peso, fabricadas por la Empresa de
Producción Industrial dentro de Cayo Coco, lo cual abarata los
costos, al no ser necesario el traslado desde tierra firme.
La ingeniera civil Elizabeth Fernández González afirmó que en los
próximos días comenzará la colocación de igual número de vigas, la
fundición de las losas, y las labores en la fijación de las
barandas.
El viaducto, valorado en más de un millón de pesos, sustituye a
otro giratorio, cuya inversión jamás llegó al término de su
ejecución, por lo que fue necesario demoler parte de la estructura
existente y eliminar otros mecanismos para reiniciar los trabajos
actuales.
Hasta la fecha fueron reparados en el pedraplén Turiguanó-Cayo
Coco cuatro puentes, y otros dos se encuentran en distintas fases
del arreglo, como parte del programa inversionista encaminado al
rescate de estas estructuras, sometidas a un constante tránsito
vehicular y al desgaste del medio marino.