Las lluvias dieron un respiro esta mañana a la población
capitalina, tras los intensos aguaceros de la tarde y la noche de
ayer, pero los pronósticos de los especialistas auguran nuevas
precipitaciones para el resto del día.
La capital nicaragüense y amplias zonas del occidente del país
fueron afectados desde el mediodía del lunes por un torrencial
aguacero, que se prolongó por varias horas, lo que provocó
inundaciones de vías y en decenas de viviendas e interrupciones del
servicio eléctrico en algunos lugares, reporta Prensa Latina.
Esa lluvia, que se prolongó hasta tarde en la noche, fue
provocada por un eje de vaguada y la entrada al país de la Onda
Tropical número siete, informó el coronel Néstor Solís, segundo jefe
de la Defensa Civil del Ejército.
Por su parte, la Dirección de Meteorología del Instituto
Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), pronosticó anoche
que las lluvias continuarían al menos durante 24 horas más.
Los daños materiales en Managua han sido numerosos y según datos
proporcionados por la alcaldía, al menos un centenar de viviendas,
repartidas por 12 barrios, fueron afectadas en mayor o menor grado
por las lluvias.
Durante la tarde y parte de la noche, funcionarios de la
Alcaldía, de la Defensa Civil, de entidades gubernamentales y otros,
recorrieron diferentes barrios capitalinos para evaluar los daños.
Durante esos recorridos, Fidel Moreno, secretario general de la
Alcaldía capitalina, aseguró que las viviendas que resultaron muy
dañadas o estén a punto de colapsar como consecuencia de las
precipitaciones, serán reconstruidas totalmente.
"Todas estas familias que resultaron afectadas por las lluvias
recibirán el acompañamiento solidario de la Alcaldía de Managua, el
Gobierno Sandinista y los compañeros de la Promotoria Social
Solidaria, que serán los encargados de rehabilitar o construir las
viviendas dignas" para ellos, dijo Moreno.
Hace apenas dos semanas el gobierno, en cumplimiento de un
compromiso asumido por el presidente Daniel Ortega, comenzó la
entrega de varios centenares de casas nuevas a las familias que
permanecían evacuadas en tres albergues desde que perdieran sus
viviendas por las intensas lluvias del pasado año.