Abogados a cargo de la apelación del fundador de Wikileaks,
Julian Assange, denunciaron hoy la manipulación de la causa por
extradición, tras reclamar a la justicia británica la invalidación
del proceso por injusto, impreciso y desproporcionado.
Ben Emmerson, uno de los representantes legales pidió al Tribunal
Supremo bloquear la solicitud de extradición presentada por Suecia
al catalogarla de viciada, durante la nueva vista oral celebrada
este martes en la Corte de Belmarsh, la segunda en lo que va de año.
El letrado argumentó que la orden de detención europea contra
Assange por presuntos delitos sexuales no proporcionó una solución
justa, exacta y correcta a la acusación.
Dijo que el editor principal de Wikileaks fue víctima de un
desajuste filosófico y judicial entre el derecho inglés y el sueco
en lo que constituyen delitos sexuales.
Assange, de otro lado, insistió en que las acusaciones en su
contra tienen motivos políticos a raíz de la publicación por
Wikileaks a fines de 2010 de miles de cables filtrados de la
diplomacia estadounidense, lo cual desató un escándalo sin
precedentes y el disgusto del gobierno de Estados Unidos.
Meses antes Wikileaks reveló un video que mostraba las
atrocidades y abusos del ejército norteamericano en Irak, tras la
ocupación del país árabe en marzo de 2003. Luego siguieron los
llamados archivos de guerra, consagrados a Afganistán e Irak.
El equipo legal del australiano reiteró que los encuentros de
Assange con las mujeres suecas las acusadoras- fueron consentidas y
que los presuntos delitos no clasifican como tales para el caso de
una extradición.
Durante la audiencia de febrero, el juez de la corte británica
Howard Riddle desestimó los argumentos de la defensa en el sentido
de que Assange no tendría un juicio justo y dictaminó seguir
adelante con el proceso de apelación.
El editor y sus abogados sostienen que la entrega a Suecia daría
paso a su envío a Estados Unidos, donde podría ser juzgado por
cargos relacionados con Wikileaks.
Assange continúa en libertad bajo fianza con un cintillo
electrónico en el tobillo y la obligación de presentarse a diario en
una comisaría.
De acuerdo con fuentes judiciales, si el caso no prospera ante la
Corte de Belmarsh, podría trasladarse al Tribunal Supremo, la máxima
instancia del país, reportó Prensa Latina.