Las autoridades kazajas descartaron hoy un posible motivo
extremista en un motín carcelario, con saldo de al menos 16 reos
muertos en el centro penitenciario AK-159 21, situado en la
localidad de Baljash.
Un grupo de presos asaltó una de las postas de vigilancia, tras
lo cual dos miembros del servicio carcelario resultaron heridos al
igual que un guardia de un puesto de vigilancia, informó Prensa
Latina.
Además, un sargento del aparato de control recibió lesiones
graves y luego falleció.
Las autoridades kazajas decidieron emplear fuerzas especiales
para aplacar el motín, después que los reos se atrincheraron en la
referida instalación, informó el vicejefe del Comité del Sistema
Penitenciario del ministerio kazajo de Justicia, Sultan Kusetov.
Sin embargo, minutos antes de iniciarse la operación, los propios
presos hicieron estallar el local y la policía encontró sus restos
entre los escombros.
Al parecer, en la voladura se emplearon balones de gas, guardados
con anterioridad por los implicados.
Kusetov negó la existencia en el incidente de motivaciones
extremistas en una república exsoviética que muestra con orgullo la
convivencia de más de un centenar de nacionalidades, con diferentes
corrientes religiosas.