NACIONES UNIDAS, 12 julio.— El gobierno cubano manifestó hoy su
oposición a la injerencia en los asuntos internos de los Estados,
declaró hoy el embajador Rodolfo Benítez, encargado de Negocios de
Cuba ante la ONU.
Los principios de soberanía, integridad territorial y no
injerencia en los asuntos internos de los Estados deben ser
defendidos a toda costa porque sin ellos las Naciones Unidas no
pueden subsistir, expresó este martes Benítez durante un debate
interactivo de la Asamblea General sobre la responsabilidad de
proteger.
El diplomático subrayó que Cuba se opone y se opondrá
rotundamente a toda acción de fuerza que no se corresponda con las
disposiciones de la Carta de la ONU, para la que no puede haber
justificación alguna.
Para Benítez, el orden internacional actual, injusto y
profundamente desigual, no puede ser sucedido por uno más primitivo,
basado en la reinterpretación de la Carta y el Derecho
Internacional.
Existe el peligro real de que la responsabilidad de proteger,
alertó, termine siendo manipulada por intervencionistas encubiertos,
que buscan justificar de diferentes maneras la injerencia y el uso
de la fuerza.
Una y otra vez la historia nos muestra ejemplos de guerras de
conquista lanzadas con el pretexto de proteger civiles, recordó al
citar casos concretos.
En Iraq más de un millón de civiles inocentes han muerto como
resultado de esas acciones y en Afganistán más de 70 mil, subrayó al
referir que los civiles muertos en esas guerras representan más del
90 por ciento de las bajas y a proporción de niños en estos datos es
horrible e inédita.
Durante su intervención el representante permanente alterno de
Cuba aquí dijo que para apreciar lo fácilmente manipulable que puede
ser el concepto de la responsabilidad de proteger, baste observar la
actual situación en Libia.
Sin que se agotaran los instrumentos diplomáticos, y sin intentar
siquiera emplear métodos pacíficos, de manera injustificable la OTAN
emplea actualmente en Libia su armamento más moderno y letal. Los
bombardeos de la Alianza dan muerte a los propios civiles que
supuestamente se pretende proteger, argumentó.
Puntualizó que la Asamblea General de la ONU debe continuar
siendo el centro de las futuras discusiones y los demás órganos del
sistema, incluyendo el Consejo de Seguridad y la Secretaría, deben
abstenerse de dar pasos por su cuenta en esta materia.